City pop
estética de la burbuja
Ciudad de México, 15 de Julio de 2026
Hace unos años escuchaba por primera vez el álbum For You (1982) de Tatsuro Yamashita, un referente del género musical llamado City Pop popularizado fuera de japón por la nueva ola de japonismo digital de la segunda mitad de la década de 2010 y el inicio de la pandemia de 2020; de inmediato quedé maravillado por la portada realizada por el artista Eizin Suzuki (véase img. 1), que tenía una estética de colores planos saturados, palmeras californianas y elementos que me remitían al también popular pixel art; y en lo musical por las guitarras funk y progresiones de Yamashita. Así que me hice una pregunta, ¿cómo surgió el CityPop y su estética? Y ¿qué puedo hacer yo respecto al trend que tanto me gustó?. Lo que condujo a un largo proceso de asimilación.
(Img 1) Eizin Suzuki, For You. 1982. Para la portada del álbum homónimo de Tatsuro Yamashita
En lo musical, se considera al año de 1973 como el inicio lento del movimiento, en tanto Yamashita y Taeko Ohnuki, fundaban el grupo Sugar Babe bajo un sonido folk rock con el que fraguaron el sonido base del CityPop a través de su único álbum Songs (1975). Para la década siguiente, tanto Yamashita como Ohnuki hicieron una carrera solista que consolidaría al género. También es de mencionar la enorme influencia de Haruomi Hosono, Ryuichi Sakamoto y Yukihiro Takahashi, que tanto en conjunto, bajo la agrupación Yellow Magic Orchestra, como en solitario, dieron pie al posterior estilo musical a través de sus experimentos sonoros electrónicos. No es hasta inicios de la década de 1980, con el boom económico del Japón exportador de la tecnología de vanguardia, que se desarrolló por completo este City Pop caracterizado por la idealización de la vida en las ciudades japonesas, la tecnología y el sonido funky importado de EE.UU. Ya adentrándonos en la década, es el compositor y productor Tetsuji Hayashi quien da sus mayores éxitos a este estilo, mejor conocido como la mente detrás de las y los idols de la época; Momoko Kikuchi (con éxitos como Mystical Composer, Glass no Sougen), Miki Matsubara (Stay With Me, It’s So Creamy), Omega Tribe (Summer Suspicion, Kimi no Heart Wa Marine Blue), Anri (I Can’t Stop The Loneliness, Remember Summer Days), Akina Nakamori (Kita Wing), y algunas canciones de la también compositora Mariya Takeuchi (September) que hiciere el antes mencionado; también éxitos propios de Hayashi, como Hidarimune no Seiza. Para el caso de Momoko Kikuchi, su primer álbum Adventure (1986) contiene una portada diseñada por Yumiko Ohta y fotografiada por Tadayasu Ozawa con los colores morado y azul difuminados en el paisaje y a Momoko Kikuchi posando en una alberca sin fondo, (Ver img. 2). Las portadas de Omega Tribe y Kiyotaka Sugiyama en los álbumes Aqua City (1983) y First Finale (1985) diseñados por Koichi Fujita muestran escenas con agua y palmeras.
Img. 2. Yumiko Ohta, Adventure. 1986. Para la portada del álbum homónimo interpretado por Momoko Kikuchi
Hay un motivo que se repite a lo largo de toda la ola originaria del City Pop: el agua, la ciudad, las palmeras y la estética del mundo flotante heredada del arte japonés predecesor.
Algunos años después me enteré de la existencia de David Hockney y su arte de albercas, con esos precisos elementos, por lo que fue inevitable preguntarme ¿por qué se parecen tanto ambas expresiones? La respuesta no es tan sencilla como parece. Hiroshi Nagai, el artista que definió la estética del City Pop con la portada del álbum A long vacation (1981) de Eiichi Ohtaki, mencionó que visitó Estados Unidos en 1973 y quedó fascinado por exactamente los mismos elementos que fascinaron a Hockney en los 60s, pero el mismo Nagai declaró que su estilo no está influenciado por Hockney y no lo conocía en 1981, sino que fue la publicidad de un limpiador de piscinas en la revista House and Garden la que, en todo caso, ejerciera una influencia directa. 
Img. 3. Hiroshi Nagai, A long Vacation. 1981. Para la portada del álbum homónimo interpretado por Eiichi Ohtaki
Hiroshi Nagai también dio portada al mismo Tetsuji Hayashi para la compilación de singles de idols de City Pop Pacific Breeze 2 (2020).
Podemos encontrar la reminiscencia más directa con Hockney en la afamada pieza de éste A bigger splash de 1967 (ver img. 4). Tanto la estética de la burbuja japonesa de 1980 marcada por el City Pop con las pinturas de Nagai, Suzuki y su posterior asimilación en la fotografía y el diseño de Ohta; como las pinturas del británico David Hockney, comparten la connotación del sueño capitalista, a veces solipsista, escapista y hedonista que, como la historia recuerda, reventó después de las crisis económicas de 1970 en EE.UU y 1990 en Japón. 
Img. 4. David Hockney, A bigger splash. 1967
También está el elemento del mundo aislado, la burbuja en sí misma, que puede ser traslapada conceptualmente de una sociedad individualista a una conciencia individualizada o alienada.
Ya en 2023, habiendo asimilado los elementos antes mencionados y optando por resignificarlos ante mi negacionismo del mundo capitalista, me encontré en el último estadio de composición de mi propio álbum de City Pop; y el contexto no podía sino sugerir una portada que adoptara todo el simbolismo de la burbuja económica, el solipsismo, la ciudad, y el mundo flotante, al que le añadí mi propia interpretación y mis propios símbolos, pero también el elemento de la colaboración entre un Japón añorante del pasado glorioso con la música de las grandes ciudades y un México hambriento de interculturalidad al que fue expuesto masivamente por la digitalización de las culturas y el proceso agresivo de globalización. Le propuse a la cantante Ikuko Morikawa poner letra y dar voz al álbum y convertirse en una idol de City Pop contemporánea, mientras yo borraba mi nombre, como lo hiciera Hayashi en los 80s.
Es así que nació Utakata no Toki (Tiempo efímero) (ver img. 4). La portada, con la Ciudad de México al fondo, Ikuko en primer plano sosteniendo una esfera, que es la burbuja que puede reventar; adentro de la burbuja hay un pez amarillo, representando al individuo alienado en una ciudad que lo absorbe, e Ikuko como testigo, cómplice de la ciudad y cronista del presente y del pasado que conviven en un momento efímero. 
Img. 4. Octavio Dávila, Utakata no Toki, 2023, para la portada del álbum homónimo interpretado por Ikuko Mori.
